Así se gana dinero revendiendo
De pedir tu primer pack a cobrar a tu primer cliente, en cuatro pasos.
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Enlaza la tarjeta con la ficha de Google del negocio desde el móvil, sin apps raras.
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Nuestros packs bajan hasta 1,75€ por tarjeta comprando en grande — tú decides el precio al que la revendes a cada negocio.
Cómo vender la tarjeta a un negocio
Esto no es para leerlo palabra por palabra — es una guía para tener claro el hilo de la conversación y soltarlo con tus propias palabras, en una visita corta de pie en el mostrador o la barra.
1. Cómo entrar (los primeros 10 segundos)
No empieces vendiendo. Empieza con una pregunta que el dueño no pueda contestar con un "no, gracias" automático.
"Hola, ¿tienes un segundo? Te quiero enseñar una cosa de 30 segundos que están usando otros negocios de la zona para conseguir más reseñas en Google."
La clave: dices "enseñar", no "vender". Y mencionas que "otros negocios de la zona" ya lo usan — genera curiosidad sin sonar a discurso de comercial.
2. El problema (que ellos mismos reconozcan)
Antes de hablar de la tarjeta, haz que sea consciente del problema:
"¿Sabes cuántas reseñas tenéis en Google ahora mismo? Hoy en día la gente decide dónde entrar a comer, cortarse el pelo o llevar el coche mirando primero las reseñas y las estrellas. Si tienes pocas, o hace tiempo que no entra ninguna nueva, estás perdiendo clientes que ni siquiera sabes que existieron."
3. La solución (con la tarjeta en la mano)
Saca la tarjeta y haz la demo en vivo, con tu propio móvil:
"Mira, esto es una tarjeta NFC — funciona como el pago sin contacto de las tarjetas de crédito. El cliente solo tiene que acercar el móvil un segundo y le abre directamente la ventana para dejar la reseña en Google, ya con las 5 estrellas puestas. No tiene que buscaros, no tiene que escribir nada, no se puede equivocar de negocio."
Haz la demo delante de él con tu propio teléfono. Ver que funciona en el momento vende mucho más que cualquier explicación.
4. El argumento que más convierte: dónde colocarla
Esta es la parte que marca la diferencia entre que la compre o no. No la vendas como "un cartelito más" — cuéntale exactamente dónde ponerla para que funcione sola:
"La gracia está en dónde la pones. En restaurantes y bares va perfecta grapada o pegada a la carpeta de la cuenta — el cliente ya está sacando la tarjeta de crédito para pagar, tiene el móvil en la mano, y en ese momento de espera es cuando más caso te hace. Es el mejor momento del día para pedir la reseña, porque ya ha comido, ya ha pagado, y está de buen humor."
"Y no hace falta que sea un restaurante — en una peluquería la puedes dejar en el mostrador de cobro, en un taller mecánico junto a la factura, en una clínica dental en la sala de espera o al lado del datáfono. Cualquier sitio donde el cliente ya esté a punto de irse contento es el sitio ideal."
Este es tu argumento diferencial: no vendes una tarjeta, vendes el momento y el lugar exactos donde se consiguen las reseñas de verdad.
5. Objeciones más comunes
"Ya tengo un cartel con un código QR."
"Los QR funcionan, pero hay que abrir la cámara, enfocar, esperar a que cargue el enlace... con esto solo tienen que acercar el móvil, como pagar con tarjeta. Es literalmente un paso menos."
"¿Y si no me llegan a comprar reseñas nadie?"
"No prometo un número exacto, pero la tarjeta no cuesta nada de tiempo tuyo ni de tu personal — no hay que decir nada, no hay que convencer a nadie, solo está ahí. Cualquier reseña de más que consigas ya la tenías perdida antes."
"¿Cuánto cuesta?"
"Te la dejo por [tu precio] la unidad. Si ves que funciona y quieres poner más, la próxima vez te hago mejor precio."
"¿Hay que configurar algo complicado?"
"Nada, yo mismo te la dejo enlazada a vuestra ficha de Google antes de irme. Enciendes el móvil, la acercas, y listo."
6. El cierre
No fuerces la venta con presión — cierra con una pregunta simple que dé pie a un sí fácil:
"¿Te dejo una para que la pruebes esta semana en la cuenta? Si ves que funciona, la próxima vez te traigo para el resto de mesas."
Empezar con una unidad de prueba baja mucho la barrera de decisión — y si en la primera semana ve que entra alguna reseña nueva, la siguiente venta (el pack grande) se hace prácticamente sola.